Capítulo 56 56

—No la llames separación.

Gael dejó su maleta en la habitación doce. La producción había colocado una placa en la puerta: “Gael, esposo en pausa”. Arranqué el letrero.

—Es una sanción de dormitorios —dije.

—Suena menos vendible.

—Ese es el punto.

No podíamos dormir juntos, pero sí hablar en áre...

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