Capítulo 8 8

—Quítate la camisa.

La voz de León salió del altavoz a las nueve de la mañana, justo cuando Gael mordía una tostada y yo intentaba fingir que había dormido más de veinte minutos.

Me atraganté con el café.

Gael levantó la vista hacia la cámara de la cocina.

—Buenos días para ti también.

Una pant...

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