Capítulo 23 Cuando el destino tropieza

Se notaba que todos estaban conmocionados con lo que acababa de confesar Laura y el rostro pálido de Marc lo delataba.  

—¡Qué mierda! —soltó Miguel enfadado, volteó a ver a Laura—, ¡deja de decir mentiras!

—Cierto, Laura, con esas cosas no se juega —dijo Cristian con tono aburrido—. Dejen de gritar...

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