Capítulo 34 34

Sin necesidad de esperar una orden que venga de su primo, Sebastián sacó de prisa a la chica, la subió al auto y la llevó a casa. Ni siquiera supo en qué momento llegaron, los nervios estaban a flor de piel y la adrenalina lo hizo manejar de prisa, pero él ni se dio cuenta.

—Iré por el abuelo y Arn...

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