Capítulo 122

MAVERICK

—Está bien, Lake. Tienes que soltarme —dije entre sus besos. No me estaba quejando, pero iba a llegar tarde al trabajo.

—Tu oficina está justo detrás de estas paredes. —Me apretó otra vez.

—Lo sé, pero no puedo llegar tarde. Necesito ser un ejemplo a seguir, no tu esposa.

—Y la copropie...

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