Capítulo 9

MAVERICK

Llegamos al concesionario. Claro, todo el mundo lo conocía.

—Señor Winston, tenemos algo nuevo que quizá le guste —dijo el hombre con una gran sonrisa.

—No es para mí. —Lake no soltó mi mano—. Es para mi esposa.

Se me encendió la cara. Mierda. Debería acostumbrarme.

—¿Esposa? —Hasta e...

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