Capítulo 35 El que pagará serás tú

La conciencia regresó a Elara en fragmentos desordenados, como piezas de un rompecabezas arrojadas al azar sobre una mesa. Primero fue el peso, su propio cuerpo, hundido en un sillón que no reconocía, los músculos flojos y desobedientes, como si le pertenecieran a otra persona. Luego llegó el son...

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