Capítulo 38 Si me tocas un pelo

La confesión de Beatriz quedó suspendida en el aire húmedo del sótano, interrumpida por el chisporroteo repentino de la radio táctica que Marco llevaba sujeta al hombro.

—Señor Vane, tenemos un problema en el ala sur —la voz del jefe de seguridad sonó tensa, cargada de una urgencia que cortó de golp...

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