Capítulo 20 El frío del regreso y la muralla invisible

La primera sensación que me devolvió a la consciencia no fue el frío de la montaña, ni el dolor sordo en las articulaciones, sino el calor denso y constante que me envolvía por completo. Durante unos segundos, mientras mis párpados aún se negaban a abrirse por completo, mi mente flotó en una mod...

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