Capítulo 35 Capítulo 35: El fantasma del altar y el golpe a ciegas

La luz de la madrugada se filtraba con torpeza a través de las cortinas de lino de la alcoba, arrastrando consigo un tono grisáceo y plomizo que teñía las paredes de la casona con la misma frialdad de la noche anterior. El calor del cuerpo de Sally ya no estaba a mi lado; el espacio en el colchón...

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