Capítulo 44 Capítulo 44: Confesiones al borde del abismo

La penumbra de la alcoba se cernía sobre nosotros como un manto de plomo, apenas interrumpida por el parpadeo irregular del quinqué que proyectaba sombras alargadas sobre las paredes de piedra. El sonido de su respiración, que hacía solo unos minutos era un eco lejano de inconsciencia, se había ...

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