Capítulo 48 es inevitable

Aquella era la primera vez que la llamaba por ese apodo, su corazón brinco de la emoción al escuchar su esposo llamarla de esa manera.

—Ya sé que estoy casada contigo, no necesito una alianza para confirmarlo.

—Tú te mereces un bonito anillo en esta mano, y no pretendo discutirlo.

Traga saliva y mue...

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