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—Pon las pinzas.

—Tan mandón —murmura ella, pero toma una de las pinzas. Me acaricio el pene mientras ella frota su pezón para endurecerlo. Luego, coloca con cuidado la pinza alrededor de su carne sensible. Cuando se cierra, ella aspira bruscamente—. Ay.

—Te acostumbrarás. Sigue.

Hace lo mismo co...

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