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Ruedo los ojos ante su autoritarismo y subo mi falda por encima de mi trasero. Sus dedos hábiles enganchan mis bragas, bajándolas por mis muslos. Caen hasta mis tobillos.

—Apoya tu cara en mi escritorio y usa ambas manos para mostrarme tu plug anal —ordena—. Sé una buena chica, Cinderelliott.

Me e...

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