Capítulo 185

El teléfono sonó y Zoey lo atrapó al instante.

—Mamá.

—¡Gabriel! ¡Gracias a Dios… estás vivo! ¿Sabes dónde estás? —Zoey apretó el teléfono con fuerza, la voz temblándole por el alivio abrumador.

—No exactamente, mamá. Esto está bastante apartado. Te voy a agregar a Facebook con este número y te m...

Inicia sesión y continúa leyendo