Capítulo 409

—¡Muévanse!

Cecilia, furiosa y desesperada, fulminó con la mirada a la multitud que le bloqueaba el paso e intentó apartarlos a empujones.

Pero estaba sola, y no había forma de que pudiera imponerse a tanta gente.

—A alguien como tú deberían llevárselo a la policía.

—Sí, si tus padres no te van ...

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