Capítulo 605

Los otros dos guardaespaldas echaron a correr de inmediato por la playa, buscando otra embarcación, pero en la playa privada no había más que unos cuantos botes de remos pequeños.

El último guardaespaldas agarró enseguida su radio y pidió refuerzos.

Yara se incorporó como pudo, con el rostro pálid...

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