Capítulo 611

Una fina franja de luz dorada de la mañana se deslizó en silencio por la abertura de las cortinas de la sala infantil del Hospital Internacional Marigoldia.

La luz, como una mano suave, acarició con delicadeza el rostro cansado de Zoey, despertándola de un sueño ligero.

Parpadeó con los ojos dolor...

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