Capítulo 74 Amistad.

Recobrando un poco la compostura, volvió a llevar el teléfono a su oído…

—No te estoy llamando porque quiero o por lo que sea que estés pensando. Es solo que tu madre me llamó hace rato y…

—¿Qué mi madre qué? —interrumpió, negando con la cabeza. 

Dios, debió haberlo previsto. Su madre nunca se queda...

Inicia sesión y continúa leyendo