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Así los encontró Anne que se estaba limpiando las manos con un trapo y lo miró alzando una de sus cejas.

—Bueno… Tom, supongo que debo darte la bienvenida a nuestra casa y tu “hogar provisional” — murmuró con un dejo de ironía que no pudo ni quiso disimular —. Lo siento por las condiciones, pero est...

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