Capítulo 58

EMILIA

PRESENTE

Me despierto con un suspiro agudo, como si acabara de salir a la superficie después de ahogarme.

Se ha ido otra vez.

Mi pecho sube y baja como si hubiera corrido, persiguiendo algo que no puedo tener. No grito, aunque quiero hacerlo. El dolor está ahí, justo debajo de mi...

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