Capítulo 245 ¡NO PUEDES MORIR SIN MI PERMISO!

NARRADOR

Los ojos de Alistair se abrieron de golpe.

Seguía confundido, seguía aturdido, con la sensación de un fuego devorándolo por dentro y aquellos ojos verdes, llorando por él, grabados a fuego en su mente.

¿Dónde estaba ahora? ¿En algún lugar más allá de la muerte?

Miró a su alrededor. Set...

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