Capítulo 246 DESPERTAR SIN TI

ISABELLA

Las dos gritamos, con la emoción y el alivio mezclándose en nuestras voces.

Kaden volvió a sentarse, inclinándose sobre ella mientras abría los ojos con enorme esfuerzo.

—¡Maldita vieja! ¿Cómo te atreves a asustarme así? ¡Me dijiste que todavía te quedaban muchos años! —la abrazó, doblán...

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