Capítulo 88 88

–Seguir saliendo.

Mía frunció el ceño.

–Eso ya lo hacen.

–Exactamente –dije–. Después de la boda no voy a vivir aquí automáticamente, ni tu papá va a mudarse conmigo, ni vamos a convertir tres noches en una decisión enorme.

Gabriel asintió.

–Nos veremos porque queramos vernos.

–¿Y vas a dormir aquí?...

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