Capítulo 21 Mi esposa y mi reina

Soren soltó un bufido, aunque la tensión en su mandíbula delataba cuánto le habían molestado aquellas palabras.

—¿Un macho de verdad? —repitió con seriedad —. ¿Eso es lo que necesitas decirte para creer que ella te eligió?

Helian ladeó ligeramente la cabeza.

—No necesito convencerme de nada. Soy ...

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