Capítulo 23 No vales nada para mí

—Dímelo, por favor —suplicó Galina.

Aslin no tuvo más remedio que decirle la verdad. No podía mentirle a su hermana y, además de eso, quería que ella entendiera la clase de hombre que era Soren.

—Sí —suspiró —. No te equivocas. Fue él.

El dolor en los ojos de Galina casi la hizo arrepentirse de s...

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