Capítulo 24 Te deseo

Galina sintió cómo algo se desgarraba en su pecho. Hasta ese día, Soren jamás le había dicho palabras tan crueles.

—Eres un idiota —escupió, dolida y enfurecida a partes iguales —. Ya entiendo por qué Aslin decidió escapar de ti.

Negó con la cabeza.

—Te dejo para que sigas emborrachándote.

No es...

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