Capítulo 48 Cuarenta y uno

―La mantis religiosa tiene solo un oído y lo tiene en el tórax.

Buen intento, fallaste, aunque pudo haber sido mucho peor.

―¿Puedo acompañarte a tu casa?

Por supuesto que no, si no quiso ni siquiera...vale, el pasado se queda atrás, pero tampoco quiero darle una vana esperanza. La desilusión duele, ...

Inicia sesión y continúa leyendo