Capítulo 53 Cuarenta y seis

Le sonrío y me despido con una mano, es imposible odiar por siempre a Abel. Es tan despreocupado, que contagia. Le guardé rencor todo el año y ahora que trato de mostrarme enojada, no puedo. Ese don en las personas puede ser peligroso.

Poco antes de que llegue André, Demi me manda mensaje para decir...

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