Capítulo 30 Eres insoportable

A la mañana siguiente me despertó un silencio raro.

No el silencio absoluto, porque con un bebé en casa el silencio absoluto dejaba de existir para siempre. Era otro tipo de silencio. Uno frágil, sospechoso, como si la casa entera estuviera conteniendo la respiración por unos segundos antes de que ...

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