Capítulo 44 44- Nunca aceptes la peligrosa comodidad de quedarte dormido en el pecho de un dragón

LEXI

Termino de guardar mis apuntes y mis libros, luego le sonrío a Blake.

—¿A la biblioteca ahora? Todavía tenemos tiempo antes de la cena —le recuerdo. Él alza una ceja, con esa mirada evaluadora tan familiar que recorre mi cuerpo como si estuviera revisando una lista que solo él puede ver...

Inicia sesión y continúa leyendo