Sebastián y Bárbara I

Me detuve frente a North B., sentada en el asiento del pasajero del Maserati, en el espacio marcado para el CEO.

—Oye, descalificado, trabajo en la empresa de enfrente. —señalé, irónicamente.

—Te gusta burlarte de mí, ¿verdad? —Me miró y deslizó su mano dentro de mi vestido, dándose cuenta de que ...

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