Una conversación sobre lo oral

La puerta se abrió y Ben se lanzó hacia nosotros.

—Tus huesos duelen, flaco. —me quejé.

—¿De qué hablas y por qué están aquí sin mí? No pueden guardar secretos de Benjamín. —Se acostó a mi otro lado.

—No estamos contando nuestros secretos, Ben. Salma está diciendo que se va a hacer rica y ganar d...

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