Adoro al cuerpo que lo porta II

—¡Ahí! Sí, soy real... Y siento dolor. —Gimió.

—Te ataré... Lo juro... —Arqueé mi cuerpo.

—¿A tu lado? —se movió lentamente dentro de mí. —Di que sí.

—No... En la cama. Y me vengaré...

—Me encanta la venganza.

Gemí y cerré los ojos con fuerza, sintiendo mi cuerpo explotar en un orgasmo intenso ...

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