Lo siento II

— No... Estoy bien así. Vine a disculparme.

Arqueé una ceja, sin entender. Había tantas disculpas de su parte que ni siquiera sabía a qué se refería.

No podía apartar mis ojos de los suyos, por más que lo intentara.

— ¿Por qué?

— Lo de Perrone. Yo... No sabía que cerraría sus puertas. Pero... pr...

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