Anya y Breno II

—No te vayas sin Ben.

—Lo sé. No me iré.

Ella se fue y yo fui al dormitorio y me puse ropa cómoda. A pesar de no haber dormido anoche, estaba eléctrico y sabía que no podría acostarme y dormir de inmediato. Y tenía miedo de quedarme dormido y no escuchar a María Lua llorar.

Dejé su biberón listo en ...

Inicia sesión y continúa leyendo