Sebastian y Heitor II

Heitor no dijo nada, solo arrugó la nariz, conteniendo las palabras. Sonreí. Sí, Ben y yo éramos almas gemelas, separados al nacer.

Esperamos a que Ben regresara para continuar la conversación. Tan pronto como llegó, le pusimos al tanto de todo, con detalles que no conocía hasta entonces.

—Leí eso...

Inicia sesión y continúa leyendo