Salma II

Nos echamos a reír:

—Claro que serán padrinos... Y un poco madres también. —Sonrió. —Sé que puedo contar con ustedes para ayudarme con la educación de esta pequeña criatura que se está formando aquí dentro.

—No hay suficiente cucharita para que me una, chicas. —Ben sonrió, apretando a Salma fuerte...

Inicia sesión y continúa leyendo