No soy gay, Barbara I

Ben y yo llegamos al Hazard alrededor de las diez de la noche.

El Hazard era un bar sencillo pero bien frecuentado. Comenzaba con la Hora Feliz y continuaba hasta casi el amanecer con bebidas, música en la rockola, mesa de billar y ocasionalmente Karaoke o bandas de covers los fines de semana.

L...

Inicia sesión y continúa leyendo