Bárbara + Heítor I

Me sentí mal por él. Era obvio que había acertado. Permaneció en la misma posición y me agaché, mirándolo a la cara:

—Disculpa. Por favor...

Me agarró, besándome, y terminó cayendo sobre mí en el suelo. Maldición, di que no, finge que no quieres su boca caliente en la tuya, la lengua ahora no tan ...

Inicia sesión y continúa leyendo