Capítulo 107 ¡Por nuestra primera noche perfecta! I

- Yo no sé nadar. - le confesé, avergonzado, tratando de recuperar el aliento.

- Perdóname, Bárbara. Yo no sabía. - Estaba preocupado, sus manos sostenían mi rostro entre ellas.

De repente el miedo dio paso al humor y nos echamos a reír.

- Ok, condón roto, casi te ahogo... ¿Qué más puede p...

Inicia sesión y continúa leyendo