Capítulo 117 Un imprevisto I

- ¿Mi derecho? Arqueé una ceja.

- Por supuesto, después de todo por lo que has trabajado, mereces estar allí. Puedo ser un hombre muy agradecido, créeme. Y ahora, por Dios, entiende que no te persigo, no tengo celos de Héctor y mucho menos... Enamorado de ti.

- Ok, ya dejaste claro que no t...

Inicia sesión y continúa leyendo