Capítulo 124 Las bragas blancas II

- Pervertido. – dije, sintiendo mi voz débil, ya derritiéndose. - Loco.

- Descalificado. - Se acercó a mí, lentamente, sin dejar de mirarme.

Cuando se acercó, caminé hacia atrás hasta que me encontré en la puerta.

Me alisó la cara:

- No saber noticias tuyas es como morir poco a poco...

- ¿P...

Inicia sesión y continúa leyendo