Capítulo 235 La vida de Anon I

- Mandy, es un placer conocerte. Héctor le estrechó la mano cortésmente.

- No sé si debo decir lo mismo, Casanova – me miró de pies a cabeza – Por Dios, ¿qué te pasó?

- Abuela, es una larga historia.

Levantó mi rostro, tocando mi cuello:

- ¿Qué pasó, niña? Esto... es horrible.

- Era Da...

Inicia sesión y continúa leyendo