Capítulo 290 Último aliento II

- Le diré a su médico ahora mismo. – dijo Heitor, tomando el celular y haciendo la llamada.

- No es necesario... Ya no sirve. No quiero quedarme en una habitación de hospital. Ha llegado mi hora, Héctor.

Tomé la mano de Allan y dije:

- No puedes hablar así. Te necesitamos, Casavelha.

Se rió, ...

Inicia sesión y continúa leyendo