Capítulo 48 Apuntamos y no siempre acertamos el tiro II

Me eché a reír y me puse una bata sobre mi lencería:

- Me está tomando el pelo aquí.

- ¿I? Ben puso los ojos en blanco. - Usted está loco.

Fui a la sala de estar y Daniel estaba de pie cerca de la puerta. Salma vino conmigo.

- Daniel... Gracias por acompañarme. Y no haberme cobrado la carrera...

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