Capítulo 33 33

—Entonces tendrán que ejecutarme a mí primero.

El patio quedó en silencio.

Balam giró hacia mí.

—No.

—No estaba preguntándote.

Ah Kin apoyó ambas manos sobre su bastón.

—La profecía no exige tu muerte.

—Qué alivio. Empiezo a sentirme excluida.

Ixchel soltó una risa breve.

Nadie más se atrevió.

Me ac...

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