Capítulo 34 34

–¿Los tres?

Eryn asintió.

Balam lo miró como si acabara de sugerir que compartieran esposa, cama y desayuno.

–No.

–Hace un momento te expulsaban.

–Puedo aceptar el exilio sin convertirlo en una excursión contigo.

–Perfecto. Yo tampoco sueño con contemplarte al amanecer.

–Entonces coincidimos.

–¡Bast...

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