Capítulo 35 35

–No te estás despidiendo de mí sola. Yo también podría estar despidiéndome de ti.

Eryn se detuvo con la mano sobre la puerta.

Balam seguía detrás de mí.

Yo todavía sentía en las caderas el lugar donde habían estado sus manos.

–¿Qué significa eso? –preguntó Eryn.

–Que no puedes marcharte cada vez que...

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