Capítulo 38 38

—¿Mi padre le ofreció a Balam una recompensa por matar a Eryn?

Nahíl no apartó los ojos de mí.

—Sí.

Eryn soltó una risa breve.

—Al menos el hombre es constante.

Balam ya no parecía dispuesto a bromear.

—¿Qué ofreció?

Nahíl dudó.

—No dinero.

—Habla.

—Aurelia.

Sentí que el suelo se movía.

—¿Qué signif...

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